Cogito

Escrito por domnhall 09-02-2018 en Filosofía. Comentarios (0)

Si vas a leer esto, no te preocupes. Al rato ya no querrás estar aquí. Así que olvídalo. Aléjate. Lárgate. Sálvate. Seguro que hay algo mejor en la televisión. O, ya que tienes tanto tiempo libre, a lo mejor puedes buscar algún otro hobbie mejor. Hazte médico. Puedes hacer algo útil con tu vida. Llévate a ti mismo a cenar. Tíñete el pelo. No te vas a volver más joven. Al principio lo que se cuenta aquí te va a cabrear. Luego se volverá cada vez peor. Todo porque soy un chico muy poco carismático, poco emotivo y muy serio, ¿hay algo peor que eso? ¿Hay algo peor que estar en depresión? Estar rodeado de gente y sentirte muy solo, sentir que nada te llena. Que todo lo que haces no tiene sentido, realmente siento que nada me motiva, nada me alegra, aunque nunca logro que los demás se enteren. Siempre finjo ser feliz, ser normal, ser como todos. Ser parte del sistema. Que acaso soy el único loco en este mundo que piensa que estamos controlados. ¿Cómo saber si estamos controlados? Nada mas piensa. No estamos haciendo lo mejor con los que se nos brinda, y es así. Divididos constantemente entre dos opciones de mierda. Como sus dos cuadros de salas de espera. O Coca Cola o Pepsi. McDonald’s o Burger King. Hyundai u Honda. Si o No. Todo es parte de la misma mancha borrosa, solo que bastante desenfocada. Es la ilusión de la elección. De seguro deben preguntarse, pero quien nos controla. Claro. Lo que les voy a contar es “alto secreto”, hay una conspiración mas grande que todos nosotros. Existe un poderoso grupo de personas, ahí fuera, que de manera secreta dirigen el mundo. Estoy hablando de los tipos que nadie conoce, de los tipos invisibles. El 1% del 1% del mundo, los tipos que juegan a ser Dios sin permiso. Estar loco en un mundo desquiciado no es una locura. Es cordura.

No pretendo hacerte cambiar, ni que me admires por pensar distinto. Como leí una vez en un libro de filosofía. “No puedo enseñar nada a nadie. Solo puedo hacerles pensar” Una maravillosa frase del gran Sócrates. Y eso es lo que me gustaría hacer, hacerlos pensar distinto y no ser igual al resto. Son demasiadas las personas que se sienten infelices y que no toman la iniciativa de cambiar su situación porque se las ha condicionado para que acepten una vida basada en la estabilidad, las convenciones y el conformismo.